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Manuel Maestro y su libro

Manuel Maestro y su libro
Abril. Presentó su libro "Al otro lado de la noche" en la 23 Feria Internacional del Libro 2014 en La Habana, Cuba. Una experiencia muy especial para nuestro colaborador y colega, que nos cuenta detalles de su participación.


Manuel Maestro con escritores mexicanos y venezolanos

LEER ES CRECER
¿Quién puede negar que la lectura sea un acto de enriquecimiento personal? LEER ES CRECER: ese fue el lema elegido por los cubanos, para su XXIII Feria Internacional del Libro 2014, que se desarrolló entre los días 13 y 23 de febrero en La Habana, y en forma itinerante hasta el 9 de marzo, por todo el país.
Como todos los años, escritores de varios países americanos recibieron invitaciones para participar en algunas de las múltiples actividades que se realizan en forma simultánea. Desde Uruguay, viajamos un grupo de invitados, liderados por los guías del Taller Literario El Rincón, Fabián Severo y Gustavo Esmoris. Dentro de las actividades realizadas, podemos hablar de la lectura de poemas en el Pabellón Cuba, en Vedado. La presentación de libros en el Centro Cultural Dulce María Loynaz, a cargo de los escritores citados, más José W. Legaspi, la poeta Silvia Prida y quien suscribe, junto a escritores mexicanos (Celeste Alba Iris y Marcos Rodríguez Leija)  y venezolanos. En la oportunidad, la presentación se vio prestigiada por la presencia del embajador de Uruguay en Cuba, Ariel Bergamino, persona relacionada en sus orígenes con la sociedad rochense (alumno de la Escuela 7, Artigas y del Liceo Departamental), además de estar acompañados por el reconocido escritor uruguayo, Fernando Butazzoni, editado en esas tierras al haber obtenido un premio en un concurso de Casa de las Américas.
Dos días después, participamos de un encuentro de músicos y poetas de Cuba, Colombia, Ecuador, México, Uruguay y Venezuela. El encuentro, matizado por mojitos con que los organizadores recibían a los invitados, fue ameno y tuvo el cierre magnífico, a cargo de uno de los exponentes de la Nueva Trova Cubana, Ireno García.
Todas las experiencias fueron enriquecedoras, pero ninguna como la visita a la Fortaleza San Carlos de la Cabaña. Es inexplicable la emoción que se siente al andar entre miles de cubanos que van y vienen, compran libros, hacen colas interminables, asisten a las presentaciones de libros, o compran alimentos y bebidas. Es una fiesta popular bajo el sol, donde son comunes las sombrillas usadas por mujeres de todas las edades, para protegerse. Casi dos horas estuvimos haciendo cola para ingresar al espacio de las editoriales cubanas, donde encontré los libros más baratos que he visto en mi vida. Iban desde los $2 hasta los $20. Estoy hablando de pesos uruguayos. Sí. Son las ventajas de que las editoriales estatales evitan la intermediación de las reconocidas a nivel internacional. Los libros están al alcance de todos y, sin dudas, ha sido una política exitosa, porque los cubanos los compran. Los que fuimos desde otros países, también. En esas colas, no era posible aburrirse, porque cualquiera de las personas que nos oían hablar, preguntaban:
−¿Argentinos?
−No, uruguayos.
−La tierra de Forlán, Suárez, Benedetti y Galeano.
Esos fueron los uruguayos más nombrados en Cuba, aunque aparecieron otros, cuando la pregunta se fue repitiendo por todo el país. Solo uno de los soldados de la guardia del Mausoleo al Che, en Santa Clara, dijo, con una sonrisa enorme:
−La tierra del candombe y de la murga.
No hubo un solo cubano, de los que se acercaran, que no supiera algo de Uruguay. ¿Por qué?
Estando en un hotel a doscientos kilómetros de La Habana, un mozo del restaurante del hotel, al enterarse de que habíamos viajado especialmente a la Feria, rió mientras agregaba:
−Cómo perderse esa fiesta. ¿Vieron que la feria es una fiesta? Yo fui con mi familia el jueves, que es mi día libre en la semana.
La Feria Internacional del Libro de Cuba, es una fiesta popular que es necesario visitar. Es la alegría del cubano ante el libro. Es la alegría del niño cubano, cuando un adulto accede a su ruego.
Regresé cargado de experiencias enriquecedoras, pero no he podido dejar de pensar en la importancia de la lectura en el crecimiento de las personas. En una época en que circulan insistente malos augurios anunciando el final del libro en papel, sigo pensando en que una de las formas de rescatar la humanización del ser humana, está en él. La lectura debe ser el camino más importante para crecer, aunque haya otros. Los cubanos lo saben y lo fomentan.

wrr

Nota: En foto de portada

Presentación de libros en el Centro Cultural Dulce María Loynaz, de La Habana, por los escritores uruguayos José Legaspi, Manuel Maestro, Gustavo Esmoris y Fabián Severo. 15´02-2014 a